Carlos Melconian analizó la reciente media sanción de la reforma laboral en el Senado con una mirada crítica. Para el economista, el debate actual corre el riesgo de volverse "obsoleto" si el Gobierno no logra atacar el problema de fondo: la falta de crecimiento genuino que arrastra el país desde 2011. “A partir de una reforma laboral no está garantizado crecer; lo relevante es el nivel de actividad”, sentenció.
Melconian planteó que, con una inflación proyectada en torno al 25%, es casi imposible que el poder adquisitivo logre recuperarse. Según su visión, el éxito de la normativa dependerá de si el Ejecutivo logra quebrar la estanflación de manera sostenible.
"Si no rompés el estancamiento, no hay ley laboral que valga. De lo contrario, el panorama seguirá siendo gris”, resaltó.
El divorcio entre los jóvenes y el sistema formal
Uno de los puntos más agudos del diagnóstico de Melconian fue el "agujero negro" de la informalidad, que ya supera el 50%. El economista advirtió que la política no está comprendiendo el cambio cultural de las nuevas generaciones.
“El joven hoy no quiere registrarse. Ve la jubilación como un impuesto porque siente que le roban la plata, y cree que no necesita salud porque es joven y no se enferma”, advirtió.
Según Melconian, este rechazo al sistema previsional y de salud generará un conflicto social masivo en el futuro cercano. “El pibe dice 'no me enfermo', pero todos sabemos que en algún momento te enfermás”, remarcó.
“El tema central en la cabeza de alguien que puede estar al frente de la economía es que lo relevante es crecer. Mi idea es que a partir de una reforma laboral no está garantizado crecer“, recalcó.
Insistió en que la reforma podría fracasar por ignorar a la mitad del mercado laboral que ya no cree en el formato tradicional de empleo.